Social Icons

martes, 11 de noviembre de 2014

Los fantasmas del silencio.

Sorprendido por tu calor escribo, porque estás. Noto desasosiego repentino, mientras lees y yo escribo. No te recuerdo pero intuyo, sin alma tal vez, algún día furtivos los dos, hijos del mismo destino.
Qué destino, si soy hijo de luz, luna y viento. ¿Qué desafuero es esto, que me impulsa este camino, buscando no sé qué, cuando debiera estar dormido? Escribo es cierto, siempre sin testigos. Acompañado de soledad compartida con silencio sin ruido. Mi alma y yo a solas, los dos, como amigos. ¿Cómo sabes qué escribo, cómo lees si te siento, cuando dibujo letras con sentido? No conozco alma, alegría ni pena, que no sea más que un retiro compartido,  oasis en el desierto. 
Soledad, el nombre que yo únicamente conozco, de dónde vienes, dónde estás, por qué reclamas esbozar palabras, sin apenas percibirte, más que un repentino soplo, desasosiego, mientras lees y yo escribo.


No esperaba este destino, pintando canas, jugando con el sueño de lo que no tuve. Ahora te apareces en forma de versos, palabras y más unos, aura de versos, complacido por unas letras que cada noche, cuando debiera estar dormido, escribo. Leo fantasmas divinos, Larrú los narra, pero ni tú ni ellos, sois los suyos. Si acaso, desasosiego. No lo eres, dime quién, para dormir tranquilo, que despierte y vea al alba la luz colarse por mi ventana.
De días, hojas caídas pisadas, viento salpicando la llovizna en cara, colores entre rojizos y verdes ocres, se viene este otoño recién caído. Rojo lo entiendo, verde ocre si no lo viese mientras ando, diría que lo han cambiado, no recuerdo esa tonalidad que me turba, pisándolas con vergüenza, pensando como muere la hoja. Cómo del árbol escapa.
Este otoño que sin avisar me sorprende, aún sin cubrir  mi desnudez, antes de la larga noche, que viene de camino. Faltaban los fantasmas, que no creo seas tú, cuando peinando canas, insistes en hacer triángulos, cuando he sido solo de dos lados, de ella y el mío.


Si fantasma eres, olvídame, no estoy para ti, ni tengo miedo. Muere si vives. Ni sobresaltos, ni engaños, noche, día, luz y luna para qué más sutiles apariencias. Solo es cierto el alba y el ocaso. Mejor escribir con música solemne, acordes breves, arpegios elegantes, soliloquios amables, más que seguir notando, desasosiegos furtivos de un día, que tal vez ya no recuerdo. Breves pensamientos que se van como vienen, porque sigo escribiendo arrastrado por la noche presumo que me lees, para que yo siga escribiendo.


Oh si fueras Universo, inspiración cósmica que todo puedes, compartir entonces quisiera, con cada uno que en cualquier momento leyera, letras venidas de él, siempre eternas, escritas al unísono, ciertas, sentidas de paz y de amor unidas, escritas por la mano del tiempo. Que no es tiempo lo que falta ni sobra, sino ser el tiempo. Compongo palabras que hablan, mudas se sienten y cruzan  como destellos fugaces, sin saber si soy quien las dibuja o las dirige el viento.
Ahora pienso que mis fantasmas o quién inspire mi verbo no es divino, que me sostengo de la vida sintiendo hambre, sed y necesidad de poder ser sin serlo, si me dejas, contigo. Que sobran milagros y dioses, faltan hombres con pensamiento.  Quién  quieras que seas, no eres de orden divino, eres el aura de un pensamiento que cuando escribo yo, escucho, observo, percibo, siento, ni tú ni yo, sino el universo que se avergüenza de haber creado tanto dislate y con esta letra me inspira escribir…. vade retro… Que ni a Pepe, Mayte, Amílcar  o a José nos gusta y el cosmos sin voz nos susurra, otros versos. Tú también eres Pepe, José, Amílcar o Mayte. Siente desasosiego si te gustan colores que no has encontrado aún en tu paleta, invéntalos, el hombre te espera, la esperanza también.


Que seáis felices hermanos, hasta la próxima entrada.

La nota de humor:





martes, 4 de noviembre de 2014

Juegos del hambre.

Aquellas pequeñas cosas con las que jugábamos,  ahora me devoran el recuerdo como gigantes molinos de viento. Alguien las cambió de sitio, o las han tirado. Aquel alambre espino, retorcido con la mano, nos parecieron soldados por un rato, tú los tuyos y yo los de mi bando. Les dábamos el soplo de la vida, les poníamos relato y peleaban asidos entre nuestros dedos los supuestos soldados, en una imaginada batalla, sin muertos ni heridos. Así eran nuestras guerras...de mentirijilla, terminadas entre los dos reídas, con dos ganadores, contentos ambos, sin decir, has hecho fullerías. 
Aquella tabla encontrada, un martillo, cuatro puntillas, un poco de nogalina y agua, listo un barco para echarlo en el arroyo, simulando un barco de carga. Hasta quisiste poner tu pie encima para darte cuenta que se hundía como los de verdad, los que en el cine habiamos visto. Entonces  reía yo, por haber naufragado tú, viendo tus sandalias y tus pies, hundidas en medio del arroyo.


Antes de media tarde, íbamos a tu casa; cogido tu pan y aceite, pasábamos por la mía a coger  el mío. Merendados, limpias nuestras bocas con el dorso de la mano, tocaba, sacar a las ovejas al campo. Al vernos juntos en el corral, remoloneaban inquietas  arremolinandose en círculo de pocas ganas. Sabían que las arrearíamos, ellas siempre tan tranquilas paciendo las hierbas del camino. Vaya, que corrían con una vareta fina, atizando sus patas para que fueran las primeras en llegar, las suyas o las mías. Allí descansaban y comían. Mientras, canto en mano,  nos poníamos a la par para lanzarlo y salir corriendo, a ver quién de nosotros mandó el canto más lejos, cuál de los dos llegaba  primero. Rivalidad entre risas con el perro, que por ser pequeño, siempre nos seguía y perdía el reto. Dumbo se aburría vigilando las ovejas y prefería seguirnos el juego.


No tuvo gracia el día que me tiró el burro, menos al verte cómo tú te desternillabas de risa. Había sido una carrera que yo habría ganado de no haberse espantado Lucero, por algo que imaginó raro entre la hierba. Menudo porrazo, el brazo desollado, yo cabreado con el burro y tú   riéndote. Ese día mi madre estaba para salir corriendo, al llegar para que me curara, reñía a gritos a mi hermana, por no salirle bien el dibujo del encaje de bolillos. Nuestras mofas encima, sumaron la rabieta de mi hermana que tiró los bolillos,  salió huyendo sin saber si por nuestras risas, la histeria de mi madre o los bolillos, que tanto odiaba.
Morgui, mi gata siempre tan lenta. Mi madre dice que ya es muy vieja, tumbada junto al fogón miraba curiosa sin mover una pata, más que relamerse con su lengua un largo bigote de pocos pelos, finos y blancos. Si la querías levantar, un poco de tocino le ponía a su alcance. Se levantaba, me lo quitaba cuando yo quería y vuelta a recostarse ahora para chupar semejante manjar.
La escuela también era un juego. Don Gregorio ya era viejo o nos lo parecía. La pizarra llena de cuentas y varias hojas del libro para copiar en la libreta haciendo un dibujo, había para pasar dos horas, mientras él daba alguna cabezada sobre la mesa. Unos hacíamos las cuentas y copiábamos en la libreta, otros se intercambiaban canicas por cromos, cromos por cromos, mientras otros sacaban de sus bolsillos, el colorín chiquitín para darle migajas de pan mojado en saliva, para sacarlo adelante.


Aquellas pequeñas cosas, aquellos juegos sin cosas, hicieron una vida que ahora se me aparecen como gigantes molinos de viento. Alguien las cambió de sitio. O las han tirado. Entre aquellas pequeñas cosas, me sentía seguro, en aquellos juegos, todo tenía sentido. Hoy me pregunto entre tanta cosa y tan poco juego, qué tiene sentido. Ayer veía molinos de viento, hoy son gigantes que me asustan en un mundo de poca fantasía y mucho palique vacío. 
Si aprendí no fue por copiar el libro ni hacer un dibujo.  Aprendí viendo como el maestro cansado por comer poco, se dormía. Aprendimos por que tenías un amigo...porque algo, cuando no hay nada, es mucho. Porque un alambre, lo doblabas e inventabas lo que tú querías. Aprendimos porque las ovejas cada día tenían que comer, porque el perro no se aburriera y  Morgui reposara si es que era vieja, como mi madre decía.
La vida se hace de pequeñas cosas, mucha ilusión y sin miedo a caerte del burro. La vida es un juego, si quieres jugar conmigo. Antes que anclarme entre la soledad y el miedo, seguro que nos inventaremos un juego.
Hasta la próxima entrada hermanos.  Sed felices.

La nota de humor: 



miércoles, 29 de octubre de 2014

De vivos y muertos


Y el dolor del tránsito se hizo dinero. Nunca sabré si en el duelo de mi hermano, son más lágrimas por su pérdida, por la ruina de incinerarlo o pagando un rodal en campo santo. Vivimos de muchos pensados supuestos. Como todos los que hace mi amigo el Gilo, no es que los viva él, es que casi todo lo supuesto, somete a debate. Pocos lo entienden más que incondicionales "amigos". Un día mi amigo Pepe, dejó de leerlo hasta otro día. Yo lo leo entre líneas y adivino hasta el punto de perdonarle, pedirme un cuestionario para tratarnos un poco más amigos pero sin comillas....Pero no hablaba de vivos sino de muertos. 
Cada año por estas fechas, los caminos a campo santo se pueblan de mujeres y hombres asidos a sus ramos de flores y útiles para limpiar la efímera morada de sus seres más queridos. Cada año, por noviembre; se nos presenta a la muerte como algo cierto, ahora que se tiende a esconder el duelo, de nuestras vidas cotidianas, en sofisticados tanatorios a la par, que por veinticuatros horas convertirnos en protagonistas del que se ha ido, gafas oscuras, trajes negros. Los tiempos cambian, los rituales también, los sentimientos no. ¡La pena es que del dolor, se haga un negocio! 


Aunque los duelos con pan, son menos, parece que son buñuelos y huesos de santo, más propio para tal fin por Santos y Finados. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. 
Nada de lo hasta ahora escrito, tiene más fin que escribir de algo tan sabido, de la vida o muerte, siempre tan llevados y traídos, que parece que nos va la vida en ello. En realidad me estoy preguntando por los vivos que viven y sienten, que ansían y quieren. Qué ansían y quieren o si aman. Me sorprende tanta poesía amorosa, cuando tan escaso de amor andamos. Y es que no se anda, se siente. Ésta quizás sea mi propia respuesta, dime de lo qué hablamos y me contestaré, qué me me falta. 
Cada año por estas fechas recordamos al ser querido. ¿Querido o amado? No oculto que a veces tengo prontos de añoranza, sin encontrar respuesta. Quise pero a mi manera, quiero a mi manera. Cada uno como sabe o quiere, lo peor es que creo que nunca supimos qué es querer amando, vivir amando, morir amando. Controversias de mi mente, condicionada por una vida que más que amar, quiere, más que darse, recibe. Esperando recibir sin darte, un día todo será más que una mera mercancía. Llevarán flores, trajes negros y gafas oscuras. 




Recuerdos de una fábula de un burrito, tan bueno, tan noble, que murió muerto de hambre, cuando todos corrían con cebada para llevarla a su ya, gélida boca. 
Lo peor de todo lo escrito es que cada día que amanece, siento que no amé, solo quise, con quién hablo a solas, con todos los que me amaron y yo solo quise. Ya son más los que se fueron que los que quedan. Simplemente yo en puesto de espera. Si quedara tiempo de arreglar esto…Si yo pudiera. La luna y noche espera larga para hablar entre la vida y ellos. Los míos. El mundo y a todos los que se fueron amando. 
De los muertos no se siente pena, sino de los vivos que tanto son capaces de odiar.

Hasta la próxima entrada hermanos, que seáis felices.

La nota de humor:



sábado, 25 de octubre de 2014

Aura de amor y muerte.

Cuántas cosas nos han robado. Los besos prohibidos, esos libros que no pude, esos deseos reprimidos. Estamos aquí, con un sol que sigue alumbrando, trescientos días al año; una luna que tres semanas sí y una para ella, alumbrando besos que no pudieron ser durante el día.
El tiempo, el amor, el otro que soy tú y yo. Qué simple es todo, qué intenso sin embargo. Doblegados por el olvido, amenazados por lo urdido, sin aliento a veces, otras valientes, sin horizonte más que el otro y tú.
Que la vida se va, lo veo y qué más da, si nos la han ido quitando hoy un poco, mañana más.
Qué cuento, qué digo, si la vida es breve, aunque eternas mis breves palabras, tus eternos besos sé, los tendré  por siempre en mis labios.

No hay edad para la vida ni para la muerte. Edad es el tiempo de amar mientras tus labios me quieran seguir besando, más allá de estancias y tránsitos.
Inmensa levedad lo que atrás se queda. Memoria, recuerdo, olvido. Tan breve como intenso ahora que ya estoy muerto.
Esta luz inmensa que me deslumbra, en ese túnel sin fin por el que deambulo etéreo, ese vivir que no vivo, recorriendo una vía sin paradas, ni estaciones...sin trompetas que anuncien paraísos, sin ruidos más que el silencio de tu silencio, que aún percibo. Solo recuerdo en la nada, rostros imaginados humanos, otros ni eso. 

Salido del túnel, no era vía el camino, ascendía flotando en aire calma o sin aire, no evoco. Veía, mejor no veía, sentía un beso, no me preguntes dónde, que no había cuerpo, ni boca ni labios. Solo sentía un beso.
Silencio, sereno, sin peso ni pesar alguno, en algún lugar, sin sol ni luna ni estrellas, tal vez un led más potente que ellos, mis ojos, sí los había, cerrados en calma traspasaban claridad y no era vida. Tampoco pensaba, solo sentía la calidez de un beso.
Me quedé ahí no sé por cuánto tiempo. Flotaba. No me sentía. No extrañaba, no decía, solo la dulce sensación de un permanente beso.
Escrito en aura de amor, que tampoco invoco al no saber si escribo despierto o en un algún sueño de esta vida que siempre imagino con besos. 
  

Que seáis felices hermanos, hasta la próxima semana.  

La nota de humor:


miércoles, 22 de octubre de 2014

Todo lo que ocurre es por algo


Y pasó, que llegué a mayor, un joven mayor, un niño en un mayor, una vida prensada en pocos años, muchos años en muy poca vida. Todo lo que ocurre es por algo; yo solo sé que he llegado. Por deseado se me urdió con los más frescos mimbres, buscados y trenzados en noches de canícula amorosa, el deseo de un varón. En una cómoda pobreza, aquella casa empedrada y de paredes recias de barro y paja, sería testigo del fruto que por primavera nació. El olor a polvo de talco y las colonias de nenuco, impregnaron para siempre mi olfato de vida recién nacida. Pero no sé cuándo. Al escribir mayor, quería decir viejo, si me lee un nacido, una década después que yo.
Y ahora que llegué a mayor, solo necesito de esta ventana para pintaros lo que no sé explicar, un lugar, palabras con color, sonidos que languidecen, personajes que ya no están. Una época más medieval que moderna, Asomarme a esta ventana significa tal vez, buscar mi identidad que no tuve tiempo de conocer, la muerte o quién sabe si reescribir mi vida.



De escasas mimbres, nació la luz de la cultura en un pueblo rodeado de huertas y olivares. Mucho hubo que trabajar el maestro en la escuela para saber que alsina no era un autobús sino el nombre de la empresa, que "cucha" era escucha o mira y que haiga era haya. Baldío trabajo del maestro, cuando con dolor aún sigo escuchándolas, sesenta años después. La cultura era cosa del cura, el maestro y el médico. El escribano del Ayuntamiento, nos parecía que sabía de letras también. Unos años después comprobaría que solo era apariencia. La literatura era oral, transmitida de abuelos a nietos y otra más popular en forma de cancioneros de sucesos espeluznantes, cantada entre esquina y esquina de la calle. Cultura sí que había, pero no en la que estás pensando. Los animales domésticos vivían como uno más en la casa, los perros o los gatos, sí pero si eran los tuyos. Las haciendas diarias de hombres y mujeres esas sí que eran orfebrería. Los hombres en sus huertas y olivares no eran productivos, como ahora se diría, eran artesanos. Las mujeres eran finas orífices de cuánto aprendían. Códigos que por costumbre y sin palabras, entendías, bastaba escuchar el ritmo con que sonaban las campanas.
Entre la edad media y mitad de siglo pasado, hay menos cambio que desde entonces hasta el día de hoy.
Pude asimilar tanto cambio en tan poco. De esos repentes, este sarpullido de nostalgia que me asalta, recordando quién era y quién soy ahora, si soy más feliz hoy o antes.
¡Ay del amor entonces! Amor claro que sí, pero de qué manera. A poco de ser púber, incluso antes, en mi caso, sentí las mariposas revolotear dentro de mí y por estar con un ángel, viví sin vivir en mí por ella, cariño nacido, una noche de verano, en la "academia" dónde los niños imitábamos a los mayores que al lado, detrás de una valla, cómo se acercaban se tomaban y bailaban. Así, apretadas nuestras manos, fuerte muy fuerte, apretadas muy apretadas, nos dimos el primer beso en nuestras mejillas. Contada esta anécdota, a partir de la pubertad, hombres y mujeres seríamos casaderos y candidatos a la conveniencia de ser el mejor partido. La inocencia si nos quedaba hasta entonces, estaba a merced de la perversión que ya imaginábamos.


Y sin embargo, no todo lo que ha venido después ha sido más bonito, ni todo lo pasado fue peor. Ahora comprenderás mi insistencia en recuerdos que son tan distintos a los tuyos. Cómo no buscar mi identidad, buscando en el pasado para encontrarme con él y enamorarme del futuro. 
En esta ventana  leo, poetizar en el amor y desamor, narrar cosas imaginadas, escribir con palabras aún no registradas en mi interior, las admiro y me embelesan unas; otras me emocionan. No todo, intuyo, que es bueno pero siempre mejor que "lucía en el cielo una estrella que se llamaba Lucía", ripio que emorado yo, ensayaba para escribir algo bonito a mi amada. Esta ventana que te decía, es una galaxia en expansión que me catapulta al futuro, que es el tuyo y el mío, mientras siga viviendo en esta casa de letras, que se hizo porque las cosas ocurren por algo. Y lo que no ocurre también.
Hasta la próxima entrada. Que seáis felices hermanos.

La nota de humor:




martes, 14 de octubre de 2014

Entre zozobra y esperanza


José Luis San Pedro, nos decía que poner el dinero como bien supremo, nos conduce a la catástrofe. Esta frase me ha venido martilleando estos días en la que por momentos he olfateado en el ambiente un cierto olor a podrido. Vientos apocalípticos, oliendo a muerte. Esta España nuestra, desvalida y recortada, está exangüe, perpleja e indignada de la carga que le ha sobrevenido. Es el diezmo a pagar por haber vivido arrodillados y rezando tantos años, al dios don dinero. No hay castigos divinos, solo deudas que pagar. Se hizo añicos el espejo donde todos al vernos, nos veíamos ricos y guapos. El espejo recompuesto, ahora solo es un puzle incompleto de gestos rotos, pesarosos y arrugados. Al levantar la alfombra, descubrimos toda la suciedad barrida y escondida a nuestros pies. Dudamos si seguir tirando. Tanto tiempo mirando hacia otro lado.


Del pasado he aprendido que la indiferencia y la pasividad son colaboradores necesarios previos a la catástrofe. Pero pienso que el peligro siempre está unido a la esperanza. Por más que el virus del ébola se nos venga más mortal que nunca. Octubre llegó cargado de nubarrones amenazantes. Entre atónito y expectante, contemplo un debate a garrotazos entre los míos, por averiguar de quién es la culpa si del muerto o del reo, pero por si acaso a la horca con el perro. Somos así, cainitas, muerto el perro, murió la rabia. Mucho me temo que pasado el duelo, el muerto seguirá muerto y el vivo volverá al bollo. Y no es eso. El termómetro se pone para medir la fiebre, saber que nos pasa, el antibiótico para cortar la infección. Este protocolo de vida socialmente sana, individualmente decente, debiera estar en práctica ya, en vez de seguir demonizando a diestro y siniestro garrote en mano para el que lleve la contraria.
Esta tradicional costumbre de resbalar en la calle y preguntar, quién ha sido el culpable, nos muestra una sociedad poco dada al análisis de lo ocurrido, a la autocrítica de nuestros errores, la búsqueda de las soluciones, sabiendo que nuestras actuaciones siempre tienen consecuencias. Si son públicas, más.
Esta cómoda modorra que al saciar nuestro deseo inmediato, nos adormece y distrae. Esta noticia de la anécdota que nos oculta la realidad, la pereza que sentimos en pensar, porque eso es "filosofar", son prácticas que nos hacen seres pasivos e indiferentes, vulnerables al poder supremo del dinero, de quienes lo controlan y de sus consecuencias que terminan siendo catastróficas. Es preciso tomar el control de nuestra conciencia, de nuestro pensamiento y de nuestras vidas. Hace no muchos años, apenas unas décadas atrás, el pueblo alemán se dejó arrastrar por un iluminado, provocando la mayor tragedia del mundo contemporáneo.


La crisis actual ha puesto de manifiesto estructuras socioeconómicas que se han movido por la mentira, el desmedido afán de lucro y la más absoluta carencia de sentido solidario. Enfrentarnos a esta situación es tarea necesaria, solidaria y de todos. En especial para aquellos que están atravesando momentos duros y problemáticos.
El otoño es tiempo de sementera. En esta tierra que es la nuestra, nada ha de florecer si no esparcimos semillas, en los surcos abiertos de mullida y húmeda tierra y como dice Machado no es patria el suelo que se pisa, sino el suelo que se labra. Yo creo en la primavera, aunque haya que cruzar un invierno más frío y largo que el anterior. Esta primavera, este derecho a la utopía, va a llegar florida, preñada de frutos, cuyo único fin sea solo alimentar. 
Desde mi ventana, en una tarde de lluvia tras los cristales, inquieto por todo cuanto percibo, observador y pensante, os dejo una cita con un mensaje, con la que he querido escribir toda la tarde. Pio Baroja nos decía sobre la esperanza: "Aunque tengamos la evidencia de que hemos de vivir constantemente en la oscuridad y en las tinieblas, sin objeto y sin fin, hay que tener esperanza"
Hasta la próxima semana, hermanos. Que seáis felices.
 La nota de humor:

lunes, 6 de octubre de 2014

La tarjeta del diablo/ PREMIO W.T.M.R.A. 2.014


Aprieto mis labios y contengo la ira, levanto mis brazos sin poder decir basta. Grito del silencio. Dies irae. Grito mudo, confundido en el hartazgo. Voces se oyen arrasando el palacio de invierno, donde se dice la cuna del infierno. (Dies illa solvet saeculum in favilla) Aquel día en que los siglos solo serán cenizas y el infierno será juzgado. Porque en el mundo madre, ya no hay caridad.
Días de ira contenida, de soberbias sin perdón frente al yaciente niño, mendigo y gente que he visto morir con pena y hambre. Madre, el mundo ya no habla la misma lengua, nadie entiende a nadie. La vanidad, avaricia y soberbia han confundido al hombre. Nadie es el nombre de los sin nombre, de los que nacen y transitan hasta encontrar metralla, enfermedad o hambruna que los eleve cual pavesas entre el aire. Los otros, llevan don delante, nacen igual, pero son los que deciden, quiénes son pavesas, quiénes pasarán hambre. 


Ante tanta sinrazón, la palabra ya no vale. Es muda, los oídos sordos. Levantad los brazos, apretad los labios, contened la ira, que en el cielo se dibuje ¡Basta! 
Me horroriza la impavidez, me horrorizo y siento los demonios que en el mundo habitan, mientras el teclado no deja de grabar palabras mudas, para oídos que ya no escuchan, que están sordos. ¿No sientes al compañero, en cada pulsación tuya, gritando help?
El ruido lo he elegido por defensa, a más ruido, más silencio, a más silencio menos escucho, menos me entero. Endiablado pensamiento. Tan endiablado como el dinero. Mientras más tengo más quiero, más necesidades que invento.
No es el sudor de nuestra frente con el que ganaremos nuestro sustento. Sino con una tarjeta opaca que el amo regala por mantener la boca cerrada.
¡Mundo perverso sin límites, donde se dice, la cuna del infierno! Voces se oyen arrasando el palacio de invierno. 

El diablo en su desvarío dijo tantas cosas, que ya puede el mundo reír o llorar su apocalipsis, si a una mujer se le ocurre parir mientras produce. Por dinero, dejarían la maternidad yerma. Olvida Mónica, que habrá un día en que todas las mujeres trabajaremos en libertad. 
Esta embajadora del inferno, apremia a rebajar el salario mínimo a un millón de personas que no sirven para nada.....Cantemos, cantemos...Que los cambios siempre se preceden de cantos. Y la vida es eterna en cinco minutos. 

La vida es Ahora. El infierno debe esperar, arrasad ese maldito palacio y pongámonos a cantar. Que esa bella mañana en la que al levantar la vista al cielo, veremos un mundo nuevo y vientos de paz desde Finisterre a sus antípodas, en oriente y occidente, negros, blancos, mestizos y cobrizos. Una raza multiétnica que alegre el canto y todas las banderas sean del mismo bando. El bando de hombres y mujeres, viviendo en paz, de su trabajo y su esfuerzo, repartiendo entre todos, el alimento que para todos hay. El vino que regala la uva, y no emborracha, el denario capaz de suplir tu necesidad y el puro sentimiento de solidaridad entre hijos de la tierra, que el universo dejó como un regalo de vida. 
Pasada la canícula veraniega, el otoño llegó con vientos, nubarrones y aparato eléctrico. No es para menos, que el cielo proteste con tanto corrupto aún suelto. La tormenta parece a veces diluvio, y no cesa. Resguardado dónde siempre, desde esta ventana al mundo, pregunto ¿Qué ocurre con el mundo? Si es gangrena. Mejor cortar por lo sano.

Hasta la próxima semana, hermanos. Que seáis felices.
La nota de humor:


DE ÚLTIMA HORA : A la hora de publicar y como costumbre tengo, leo los blogs que sigo y me encuentro en elgran8talconegro8ausente.blogspot.com.es premiado con el  PREMIO W.T.M.R.A. 2.014 al amigo y compañero Josetxu Idem a quién desde aquí le felicito y le doy las gracias por a su vez habermelo otorgado cuando me nomina, una vez aceptadas las normas. Gracias a todos y a todas cuantos me leen, a todas las comunidades y en general a Google plus.
Las normas son :
Primero - Pegar la imagen del premio.
Segundo - Escribir lo que sientas, lo que te motiva este premio.
Tercero - Nominar 10 blogs.
Cuarto - Publicar.
Mis nominados:
Marazul Celeste http://mmarazulada.blogspot.com
Siloé Sombra http://siloe-sombra.blogspot.com.es/
QuiQue Alien www.quiquealien.com
Menchi Arbego escribirarena.blogspot.com
Isaías Medina López letrasllaneras.blogspot.com
Alberto Revuelta relatosrem.blogspot.com
José Luis de Valero http://lupushispanicus-devalero.blogspot.com
Virginia pollero natiyshirley.blogspot.com
Ramon Escolano berkowsky-jukebox.blogspot.com.es

Felicidades a todos ellos.
 

Sample text

Sample Text

Sample Text