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domingo, 28 de septiembre de 2014

Caminos


Esta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Cada amanecer durante muchos años en mi niñez, todos los caminos que tomaba por los campos de Baeza, me llevaban al mismo sitio, olivos y tierras de labranza donde poder ayudar en la casa. La novedad de cada día, era encaramarme a la parte más alta, a la hora en que a lo lejos, pasaba el tren. Mi vista se perdía siguiendo el rastro de humo blanco que dejaba a su paso, una locomotora negra seguida de unos cuantos vagones, cadenciosa, sin prisas, sin pausas, dejando un silbido cada dos por tres. Por unos cuantos minutos, mi imaginación se aupaba en el vagón de cola y mi vida imaginada, tomaba cada día diferentes caminos. No conocía muchos caminos así que solo viajaba, hacia donde había oído hablar que existían otros mundos, a donde iban mis paisanos, maletas de madera en mano, en busca de fortuna: Madrid y Barcelona a ritmo de tren de tercera. Desde entonces soñé con montar en tren, descubrir destinos, recorrer caminos, buscar no sabía muy bien qué, en uno u otro destino. La vida, me di cuenta después, era como una gran estación de partida con diferentes vías en la que sabías el origen pero no el destino. En la gran estación, observaba sollozos y hasta llantos de despedida. También abrazos y alegría de bienvenida del ser esperado y querido.


Muchos años después, me doy cuenta que solo recuerdo caminos, por los que el tren del tiempo me ha ido llevando. Caminos, pueblos, gente, algunos amigos y un vasto aprendizaje de ellos, hasta llegar a este recién estrenado otoño, en una tarde gris de calles mojadas. 
Olvidados los caminos de raíles torcidos, me quedo con el recuerdo de horizontes abiertos, vivo entre el sol que nace y el que se pone, caminando en tierra abierta, nadando o mecido en el mar inmenso de un planeta llamado Tierra. Me siento feliz de haber avistado tierra y aprendido a ser viajero de un mundo de grandezas y lamentos. Días azules y días grises, luna llena y luna nueva, un nuevo amanecer y siempre un ocaso. 
Del último trayecto, por el mar Adriático, Jónico y Egeo, he recordado la historia más próxima y la que me han contado, no exenta de huecas anécdotas, recubiertas de estúpidas glorias pasadas. Por todos los sitios visitados olía a pólvora quemada, restos de saqueos del poder y maravillas de sus antepasados del arte. Nada era absolutamente falso, ni absolutamente cierto. Se percibe, cómo la gloria vive al lado del infierno. Cómo a lo ostentoso, se le sucede la periferia. Detrás del poderoso, la legión de pobreza. 
Los avezados del turismo, no dudan en mostrar siempre el glamour de su ciudad obviando las vergüenzas que por tu olfato se cuelan. Un mundo contradictorio e inseguro. Controles a más no poder a cada paso que dabas, en puertos y aeropuertos. Un mundo muy global, dónde la vida es cada vez más parecida en un sitio o en otro. Global y dual. Global, dual y dividido. El mundo musulmán en una Turquía laica, es cada vez más musulmán y menos laico, desgraciadamente. El odio en los países balcánicos, parece pasado pero solo es una apariencia.


Percepciones e impresiones de un viajero y observador  del mundo. Pinceladas para una historia difícil de contar. Caminos que desde niño te fueron enseñando a interpretar esta vida desigual, desde tus primeras alpargatas hasta la incomodidad de la vanidad humana en un crucero, dónde para unos cuantos, trabajan día y noche, varios cientos de humildes servidores mal pagados. Experiencia que es mejor soslayar, aunque por querer ser, uno querría ser dios, porque yo soy parte de ese mundo contradictorio del que escribo y que al darme cuenta, siento vergüenza al escribirlo.
Ciertamente el mundo tiene cosas muy bellas y personas que lo han hecho mucho más. Después de tanto caminar, ninguna diosa, ni dios me han revelado secreto alguno para consuelo del otro mundo, el de los desheredados, el de los ciudadanos de a pie. Atenea se quedó petrificada en la Acrópolis. Las miradas de los atenienses eran tan sombrías y tristes, que me pregunté si evolucionábamos o regresábamos hacia otros modelos sociales capaces de hacernos enmudecer. Sentencio, que mientras haya vida en el horizonte, el ocaso del sol solo será el preludio de un nuevo amanecer.

Que seáis felices hermanos, hasta la próxima entrada.

La nota de humor:

domingo, 14 de septiembre de 2014

Remontando el río de la vida.

Cuando leas estas palabras, "La mano que escribe sin tiempo",  remontará en un barco el río de la vida. Es mi tardía búsqueda del padre y la madre y tal vez de sus antepasados. Volaré con alas rugientes, dejando estelas de humo blanco, marcando como migas de pan el camino para no perderme al volver. Busco la historia de ayer, la que por azar me trajo a la vida. El río de la historia que hizo al mundo bello e imperfecto, feo y necesario para seguir soñando. Cuando me falten las fuerzas para seguir volando, estará el barco esperando para orillar el río que remontándolo, llegará al útero de la madre de la civilización. He de surcar mares, tal vez embravecidos, tormentas que me inquietarán, cuando el barco quiebre olas y me mezan entre ráfagas de viento y mar salada. Cuando calmen las aguas, seguiré pensando en Alfa y Omega, en la cuna de una cultura que pasados siglos seguiría estudiando en ella. Descendiente suyo, buscando su rastro y las letras que quedaron entre un montón de piedras en el monte del olimpo, en el foro de la civilización organizada. Tocar sus palabras que aún perduran en el aire, escuchar su eco. Escala y posada me ha de dar Venecia. Si perdido me encuentro en esta remontada, preguntaré a Marco Polo para que me enseñe el camino fácil hacia Oriente. Las mejores corrientes me devolverán a la mar para seguir remando en alta mar, hasta llegar a la Cecropia, en la Acrópolis. Me detendré para preguntarle a Atenea, que pasó con todo aquello y si la democracia era realmente como ahora. Lupa en mano miraré cada rincón del Partenón, seguro de encontrar respuestas de  ayer, para hoy y siempre.


Satisfecho de cuántas respuestas obtenga, la nave en la que arribo río arriba, contemplaré sus islas, reductos de hijos de la paz y de la guerra, reductos palaciegos de numerosos dioses. Creo que estos años que han pasado han sido muy rápidos y olvidadizos. Ahora compartiendo mar y tierra con Atenea, Dionisio, Pericles pediremos a Pitágoras, Sócrates, Platón y Aristóteles que soplen al viento sus métodos, sus pensamientos y los mande a Occidente, que el mundo devora información a la misma velocidad que olvida conocimiento. Si de ellos mamamos, cómo confesarnos tan inmaduros, en este mundo inseguro.
Y así lo harán. Por fin sabremos de dónde venimos. Será bueno para el mundo.
Presto el tiempo para volver, y contar cuanto estoy viviendo,  rio arriba el barco navega sin cesar en mar serena camino de la leída Constantinopla, cuando la silueta del otoño que hoy ya vislumbro haya llegado, con toda la nostalgia del ayer, a Bizancio ahora Estambul.
Constantinopla, Bizancio, Estambul...¡Cuánto os he leído! La de historias en tus tierras y aguas, que se hermanan con Asia, mirando desde el estrecho del Bósforo. Griegos, romanos, bizantinos y otomanos hasta llegar a ser república laica turca, siendo la mayoría musulmana, regasteis de mil y una historias la literatura, sembrado de vidas caídas, en tu conquista. 




Unos y otros nos contarán sus obras, reverenciaremos sus mezquitas y volveremos a repasar la historia de otro origen de nuestras vidas. 
El cristianismo que se expandió de Belén hasta los confines de la tierra, que diría Francisco. Ese cristianismo que tanto ha tenido que ver en nuestras vidas. ¿Sería ser cristiano, igual que ahora? ¿Qué recuerdos me trae Éfeso y la Capadocia? 
Necesito certezas y respuestas a las preguntas que llevo escritas. Este mundo incierto del que parto para remontar el rio de la vida, me ha de devolver a él con preguntas resueltas, tal vez por mí mismo. Sé que no habrá revelaciones ni ángel que se me aparezca, pero si me dará la oportunidad de escuchar el eco del pasado que me trajo hasta la vida.

Hasta la vuelta amigos, que seáis felices hermanos.

La nota de humor:

jueves, 11 de septiembre de 2014

PREMIO DARDOS/Confesiones íntimas de un bloguero.

Me hice bloguero, hace poco más de un año, al cabo de mi jubilación a los sesenta. Hacía alguna década en que  las nuevas tecnologías, habían llegado como el último tren del día de la vida y pude subirme a tiempo, pero no seguir su velocidad que pronto me di cuenta, era  mareante. La Biodramina y mucha contracorriente, pudieron equilibrar mi empeño y seguí posando mis pies entre bits, hasta mi última decisión al jubilarme de ser bloguero, sin tener idea. Blog era una palabra extraña para mí, inglés,  yo solo había aprendido casi nada del mismo. Escribir era el impulso de un personaje callado y un tanto particular. Ni os cuento, la de cosas íntimas entre el ordenador y yo. No me extraña que no sea yo solo, a quienes les suceden cosas parecidas, después de ver a Her. El caso es que comencé a escribir. Escribía sobre los mismos temas que comentaba con los compañeros de trabajo,  cuando había lugar en el día a día con ellos, la política, la noticia del día, el chismorreo y otros cotilleos. Esas entradas siguen estando en este humilde blog de las que me siento muy orgulloso.  ¿Compartir? No sabía que era eso, solo escribía para 18 o 19 compañeros que había dejado en activo en el trabajo, a fuerza de correos electrónicos. 


He aprendido a imprimir velocidad a mi vida, también a mi tensión sanguínea. Alguna etnia  dice, que no quieren a sus hijos con  buenos principios y algo de gitano debo de tener yo. Sí, seguro, porque me espabilé sí o sí como si me fuera la vida en ello. Bueno para ser correcto, diré que me espabilaron, cuando entré en el complicadísimo mundo de Google plus. A mí me lo parecía y aún desconozco medio mundo de esta particular y cuestionada a veces, red social. Aprendí a medias el tema de los más unos, y me enfurecía ver que con solo pulsar un botón a una foto, estaba todo hecho y el copia y pega se forraba de pluses. Después me daría cuenta que no es todo como aparece a primera vista. Llegaron las comunidades, las invitaciones, los intercambios y el compartir. Comencé a leer, a opinar, a publicar compartiendo y recibir comentarios animosos, jamás leídos o escuchados en mi vida. Mi vida había cambiado después de los sesenta. Mi autoestima también.
He visto y vivido que los alternativos al facebook y sin ser alternativos, buscan y disfrutan de la comunicación abierta en un foro abierto y unas comunidades afines a sus intereses y sus vivencias. Que una frase puede ser tan importante como un blog, que una foto es un vínculo para comunicar con otro, que los blogueros tenemos terreno para ser leídos y leer a más no poder. 
Lo más importante, es que te sientes querido a poco de estar aquí. Terminas queriendo y volcándote tú también. Y en estas estábamos que por leer y por estimularte existen estos premios como el DARDO que entre blogueros se dan en reconocimiento al esfuerzo, trabajo y la creatividad que tú quieras poner en tus letras. 


Como es preceptivo, nominado por Nuevoviajea Itaca , premio Dardo merecidísimo por su generosidad con las personas y las letras, he de nominar yo al mismo tiempo a otros quince blogueros, que entienda son merecedoras de tal distinción, para ser merecedor de tan ilusionante distinción. Sin falsas humildades diré que era ajeno a estas distinciones, pero que me ha emocionado, tengo que expresarlo, aún a sabiendas que es un estímulo y un reto por delante en mi vida, para ser merecedor de quienes me han nominado. 
Como siempre, seguro que grandes compañeros no van a estar, pero estarán sin lugar a dudas en otro momento. Seguro es, que los que  voy a nominar son grandísimos en la letra y en la pluma y en su virtud como blogueros, en la presunción que este premio puede que lo tengan ya por activa y por pasiva. Aunque redunde, sirva esta nominación para personal aprecio hacia sus méritos que jamás le serán suficientemente reconocidos. (He procurado no repetir los nominados por el nominador mío)
Sin más, que darles la enhorabuena y que les sea bien de recibo esta humilde nominación estos compañeros son:

Mayte DaliaNegra     maytedalianegra.blogspot.com.es
Leonardo Damian Pavoni http://frasesbrillantes.blogspot.com.es
Gildardo López Reyes http://lasletrasdelgilo.blogspot.mx
Siloe Sombra http://sombradesiloe.blogspot.com.es
José Valle Valdés eclipses-pichy.blogspot.com
Gavrí Akhenazi lamaldadaparente.blogspot.com de 

Enhorabuena de nuevo a los nominados, a conciencia que yo a su lado soy un mero aprendiz, aprendiz de sueños, ansiado por comunicar escribiendo. 
Que seais felices hermanos, hasta la próxima entrada.
La nota de humor:


domingo, 7 de septiembre de 2014

Soñar es bueno para la salud


Vencido por el sueño de un día y otro, vividos entre penas que no puedo aliviar, impotente por tu llanto que no sé consolar, viendo tus heridas que no sanan, que el agua no te llega. Cansado de tanto estruendo y fuego cruzado de balas que impiden tu camino, por oriente y por el sur, me he quedado dormido. Las penas, tu llanto, tus heridas, el agua y las balas aparecen de nuevo desfilando como un sueño dentro de mi sueño. Desdibujándose...sin consistencia, esfumándose....transformándose muy rápido, apareciendo entre humo blanco...niebla trasparente, blancas palomas, divertidos payasos riendo, manantiales de agua brotando, silencio en el frente convertido ahora en huertos y casas con niños jugando.


Me parece que me he dormido, que he estado soñando. Mi mente está en blanco, pero si abro los ojos, en los huertos los frutos están maduros y oigo risas en las calles, palabras y frases felices. Cierro los ojos y me digo, otro problema arreglado. La mente en blanco es ahora una pantalla sin formas, sin consistencia, reproduciendo inexplicables imágenes sin nitidez, siempre envueltas entre una suave bruma trasparente. Durante no sé cuánto tiempo, siempre menos de una noche, y de lo que recuerdo al despertar y asir el sueño fuerte para que no se esfume, he soñado con Allie y Noah. ¡Me gustó tanto la película que sabía que soñaría con ella! Algunos opinan que es la película tópica y fácil para adolescentes soñadores. Me da igual, yo tengo más de sesenta y hace diez que la vi por primera vez, hasta la otra noche en la tele, que supe que viéndola otra vez, volvería a soñar. Que haría una entrada en mi blog, hablando de cosas bonitas y románticas, repitiendo muchas veces la palabra "sueños". Sí, necesitamos soñar. "Si es bueno vivir, mejor es soñar y lo mejor de todo es despertar", escribía mi querido Antonio Machado. Y yo he vivido porque he soñado mucho, aún despierto como ahora para poderte contagiar del deseo por soñar.


Se cuenta que Yesterday, tiene origen en un flash soñado por McCartney, una noche de verano. Que tus penas lo fueron menos, la noche que un sueño te alumbró un nuevo amanecer, recuperando tu esperanza. Cuando sueñas despierto durante el día, dormirás construyendo ordenadamente por la noche, tu sueño y tu creación se habrá vuelto ilimitada.
Sueñas con el recuerdo, tú primer amor, aquella vez que la crisálida la sentiste dentro, revolviéndose para abrirse y extender sus alas y expandirte tras el olor intenso de la niña de tus ojos. 
Cada vez que el mundo te parece feo, sueñas en que otro mundo, más justo, es posible. Y un día estoy seguro no tendrás esa necesidad de soñarlo. Cuando los sueños se consiguen, es cuando reconoces, la inmensidad de la imaginación. Solo se sueña lo que se busca y ansía. Las estrellas existen porque antes de ser, alguien soñó con ellas. Paulo Coelho nos dice que la vida es interesante por la posibilidad de realizar un sueño. No lo abandones, solo sigue sus pasos.
Contagiado por la fuerza de Noah, por el sueño de construir la casa para Allie, para morar en ella hasta hacerse viejo, me he despertado con un sueño, la de seguir soñando escribiendo y si tuviera que morir porque el futuro es cada vez más estrecho, sueño con hacerlo al lado de la compañera, leyéndole lo que ahora escribo aunque sea un sueño.
Hasta la próxima entrada hermanos, que seáis felices.

La nota de humor: El humor del absurdo de la mano de los inólvidables Tip y Coll










domingo, 31 de agosto de 2014

El veraneo


Hace ya muchos años, los últimos días de agosto, eran días de baño en muchas familias del sur. No eran exactamente de veraneo y playa. El mar era algo muy lejano del que habíamos oído hablar. Mar de olivos plateados sin embargo, le llaman a Jaén, aunque es aceite, el líquido elemento de esa inmensidad. Puesto a buen recaudo el grano recogido de la tierra agradecida, como hormigas samaritanas, los campesinos y los niños aprendices, apilábamos en el pajar, el pasto merecido para los animales de labranza. Por estas fechas, hace ya muchos años, había llegado el final de la siega, la trilla, de aventar y guardar paja y grano, dejando la parva recogida y la era limpia. El veraneo del campesino y del niño aprendiz, había llegado, no tan largo como ahora. No más de un día y una noche, a las orillas del río Guadalquivir, que alcanzábamos en mulo o burra a dos horas de camino. En un remanso del río, aposentados entre chopos y álamos, en una improvisada comuna con techos de lona y suelos cubierto de mantas toscas y algún jergón para acomodar a los más pequeños, corrían niños y mayores a zambullir sus cuerpos en agua, aliviando los picores del polvo y la paja de aquellos días. 


Ahora que lo estoy recordando, me sonrío de aquel día en el río. Risas, juegos, ahogadillas y zambullidas.... Carcajadas, viendo como los bañadores de mujeres y hombres se inflaban como globos al entrar al río. Eran las enaguas y los calzoncillos, el traje de baño que teníamos. En el cine habíamos visto otros más bonitos, pero éstos nos hacían reírnos de nosotros mismos. La comida de nuestro veraneo también especial. El jamón del cochino que hasta esa fecha había estado colgado en la traviesa del techo en casa, era con destreza fileteado y con mil comentarios sobre su delicioso estado, iba quedando solo el hueso. Los chorizos guardados en la orza con aceite, las aceitunas como aperitivo y los tomates, con cebolla picada en una lebrillo, aderezados con sal, agua y aceite y la esencia de la "pipirrana" completaban un excelente menú, regado con vino de valdepeñas y gaseosa para los niños. Del postre, dábamos cuenta de los melocotones más grandes de la huerta, así como los mejores melones y sandías. Veraneo corto pero feliz, tan feliz que ha superado al olvido y sobrevivido más de cincuenta años en la memoria de las cosas bonitas. 
Sí, claro que habíamos oído hablar del veraneo. La radio hablaba de los famosos en la Concha de San Sebastián. Decían que los turistas venían a Benidorm y a Torremolinos. Pero esos sitios quedaban muy lejos. Tampoco entendía muy bien la moda, de irse a la playa a ponerse moreno. Si en mi pueblo hace mucho calor en verano y yo soy moreno, no veía la ocurrencia de irse a pasar más calor a una playa y ponerse negro. Uno tiende a ver el mundo, conforme se ve desde su pueblo y desde su edad. 
No sabía lo que habría de vivir después...Las mujeres siempre me parecieron cuidadas además de guapas. Los hombres más descuidados y despreocupados de nuestra estética. Suponía que esta idea era un valor universal e inmutable. Nunca se debe pontificar sobre nada, el mundo es cambio y todo termina girando al revés de lo de hace un rato. 


No podía yo imaginar que la estética y el culto al cuerpo fuera ahora el nuevo astro sobre el que gira una nueva filosofía, una nueva manera de vivir. Más me sorprende que sean las propias mujeres las que compitan en pasarelas de cotilleos por sacar el defectillo a la pata de gallo de la vecina. Bien es cierto que me resulta más agradable a la vista una chica cuidada que un señor barrigón y culibajo. Bien podríamos imitarlas un poco, aunque muchos jóvenes varones ya lo hacen. 
Creo que el culto al cuerpo y ese afán desmedido por imitar a unos modelos imposibles es en muchos casos obsesivo. Por lo que a mí respecta, algo descuidado yo sobre estos menesteres, desde hoy he decidido caminar más y echarme una cremita en la cara para suavizar estas arrugas que el sol de la playa ha acentuado, por no hablar de mi piel morena. 


He oído en la tele, que reincorporarse al trabajo después de las vacaciones puede producir, tristeza, depresión y otros síntomas de lo que denominan los expertos "trauma postvacacional". La pregunta era inevitable, aunque no ha salido de mi boca, sin embargo tengo la necesidad de escribirla, ¿Qué trauma es el que tiene el mundo? ¿De qué mundo hablaba la tele? Reír por no llorar. 
Seguiremos hablando de veraneo, pero en la próxima entrada. Que seáis felices hermanos y que os sea leve la vuelta al trabajo.

La nota de humor:

viernes, 22 de agosto de 2014

¿Qué fue de entonces?



(Con la escasa señal wifi que me llega, quiero estar con vosotros sin haber estado con vuestras queridísimas letras. Os echo de menos.)

¿Qué tiene el pasado que me atrae tanto? ¿Qué sentimiento tiene un pizarrín, que lo prefiero a un teclado, una pizarra a una tablet? ¿Qué tiene el pasado que comparo siempre con el presente, proyectándolo en el futuro? Maldito pasado que me tiene esclavizado en lo más hondo de mi ser, volviendo mi vida sólo en recuerdo. ¿Qué me ha traído la luna de agosto, que en vez de ponerme alegre, sigo meditabundo? Lo tengo todo, todo lo que cualquier humilde humano pueda desear y por desear yo deseo, volver a una niñez imposible, donde no teníamos nada o nada más que ilusión. No os lo puedo contar, os lo estoy escribiendo en silencio, como si fueran aquellos tiempos en que el silencio era nuestra forma de hablar. Las palabras eran también fusiladas, con balas de verdad. Miedo era el pensamiento más sentido y repetido en un niño. La ilusión con lo que más se jugaba. Maldita ilusión, maldito pasado. La ilusión era ganar al otro que era el malo y tú eras el dictador. Pedrada a la frente y uno menos por enemigo de Franco. Todo juego sin piedras como arma, espadas de madera o pistolas simuladas, podía herir las susceptibilidades del poder.


Ni nací en la guerra, ni sabía de qué bando era cuando era solo un niño, pero los juegos y mi educación si están marcados con balas, no siempre de metal, la mayoría de las veces, con alguna necesidad en el estómago y otras en el miedo, por tu obligación de callar. Lo aprendí pronto, callé y no solo callé sino que canté el himno que me pusieran por delante, siempre cara al sol. La vida siempre está llena de cánticos. Pero la vida de un niño, ahora lo veo, no la marca una guerra sino el amor de los suyos. Y entre los míos, hubo mucho amor del bueno. ¡Cómo recuerdo esas noches de historias en aquellos agostos, en las puertas de las casas, contadas por mayores pensando en los niños! Nada de tristezas, era el humor con los que se pensaba en ellos, allí embobados con esas historias, aun pensando nosotros, que nos tomaban el pelo!
No me pasó lo que a mi amigo Gildardo, ese fatídico día en que tuvo que estrenar un traje. Justamente lo contrario -¡Fue el día más grande de mi vida!- Ser como un mayor y vestido como los señoritos, pensaba en que la guerra ya estaba olvidada y todos volvíamos a ser del mismo bando. Todos los que perdemos soñamos en realidad, con ser del bando de los ganadores. 

No estaba yo entre ellos, pero estos niños fueron acogidos en Morelia ( México al finalizar la guerra civil española)

¡Lo que puede hacerse de una vida, según dónde y cuándo nazcas! Debería estar escribiendo todas mis entradas a este blog, de los niños de la guerra y postguerra y no lo hago. Me siento mal, muy mal cuando leo y veo esos horrores a diario, porque quiero seguir viviendo y noto como un nudo en la garganta me impide respirar, si no rompo en llanto. ¡Maldito pasado! ¡Maldita guerra! Benditos los pueblos que no han vivido, ni recordado tan de cerca el sufrimiento.
Sé que no se puede escribir a costa del pasado, que la vida es el presente proyectándose en el futuro. ¡Ay de quien olvide su pasado o la historia, que escribes en tu blog, de amor o de pena, de alegría o pesar! 
En una noche de frio en rostro en agosto, a la madrugada, recuerdo generoso, por una vez hacia mi padre y me siento orgulloso de él. Fuiste un hombre de segunda clase, un perdedor. No sabes lo orgulloso que me siento esta noche, de que tu vida, no fuera la de un estirado y vil vencedor, sabiendo que tú ya habías ganado la batalla más importante de tu vida, menos nacer, hacerte a ti solo. Dónde quieras que estés, va por ti, el beso que pocas veces te di. Tú niñez no tiene nada que ver con la mía, fue infinitamente peor. Tu amor del bueno por mí, hace que nada se quede oculto bajo el sol. Padre, estas palabras de un niño que se hizo a tu sombra, aprendió a leer y a escribir, se hizo hombre y todo lo que ahora estoy diciendo, se queda escrito, para siempre, en el universo. Como no sabías leer, seguro que en estos momentos, alguien te lo estará leyendo. 

Buenas noches hermanos que seáis felices, hasta la próxima entrada.

La nota de humor:
- Papá, papá, ¿ verdad que David mató a Goliat con una honda?
- Así fue, es que esas motos son muy peligrosas, hijo

viernes, 15 de agosto de 2014

A propósito de Jordi.


Sé que soy un tipo raro. Que empatizo mal con quienes me rodean. Soy tan estúpido como el más grande de los estúpidos... Que me gusta un trago y no siento placer en andar ni en estar más delgado. Me place la soledad y hasta un cierto abandono de lo social, cuando no aislamiento. No soy un friki, o sí, convencional a más no poder, depende cómo quieras que me presente ante ti. No sé cómo se llama mi enfermedad mental, no creo en los psicólogos, ni creo estar loco. ¡Loco me parece el mundo! Solamente vivo, respiro a veces bien, a veces mal, de tanto humo que inhalan mis pulmones. ¡No te apiades de mí, sino quieres aumentar tus enemigos! Odio los consejos, odio la vida ordenada, aunque mi vida sea, todo un orden cronológico de nacer, crecer, reproducirse y aquí me tienes, esperando la última etapa. Ya ves que parezco un loco, escribiendo cuatro líneas en un blog, del que me gustaría formatear y comenzarlo con un nuevo sistema operativo; donde no hubiera ventanas para seguir fisgoneando, ni fuera tan intuitivo. A base de intuición he escrito, lo que tú quieres leer de mí. Esta noche me siento así. Otras, si alguien se ha cruzado con mi alma, ha descubierto un mar infinito, de dudas y certezas, de vida o muerte, de impotencia y vitalidad. El mundo como yo, estamos muy cuerdos o muy locos. Y yo no estoy loco. Busco el silencio en el ruido, el leer en vez del watsap, pensar y ahondar en mi soledad elegida y vital. Mi soledad es una opción, nunca me aislaré de vosotros mientras este blog tenga dos o tres lecturas que me confirmen mi cordura 
Tuve mala suerte con mis sentimientos. Tan enormes, que hacen sombra a mi razón y son ellos casi los que me gobiernan en este mundo, que no es el mío, reaccionando cada minuto con apremio, tristeza, alegría, culpabilidad o necesidad de cambio. Influenciado por ellos, filtrados por la poca razón que impera en mí, sería capaz de transformar el mundo, pero tarde parece, cuando lo he sentido.


Jordi, el molt honorable, es el culpable por seguir la corriente, de hacer una entrada muy gris y poco interesante. Seguro que alguien se acordará de haber escrito, que me gusta asirme a referentes ciertos, a personas cuya ejemplo de vida, merece la pena seguir, antes que a dioses de tres al cuarto. A estas horas creo que ya no creo ni en humanos ni en divinos, que todo es del color del cristal con el que miremos. Hasta mi queridísima Victoria Camps, me dice en una entrevista que el capitalismo tiene que priorizar el bien común. ¡Pues que no lo priorice! De las tumbas como zombis saldremos en una lucha irreal hasta que el hombre sea dueño, dueño y señor de sus vidas, harto de pan y vino. 
Jordi, te creía honesto, padre de tu tierra, víctima del imperio. Referente y mesías de un pueblo. No tienes perdón. Aunque yo fuese tan sinvergüenza como tú y tenga por costumbre al igual, de engañar al fisco, yo voy escondiendo mis vergüenzas y tú las aireas a sabiendas que entre pillos anda el juego. Que el esperpento y la picaresca, no es cosa de Cataluña, sino de España entera. ¡No ibas a ser tú menos que la realeza!
Tener fe es bueno. Admiro a esos creyentes que dan su vida por otros porque así se lo dice su credo.
Me dejas sin argumentos Jordi, yo que pensaba que el hombre por sí mismo es capaz de tener fe en el ser humano, capaces de hacer pueblo como creía ver que hacías tú, incluso sin estar yo de acuerdo. Jordi, has terminado siendo imperio. No me importa tu error. Me importa que fueras en el engaño, un profeta. No éramos pocos y parió la abuela. Que tu tierra prometida, te juzgue, que en este inmenso desierto de honradez colectiva, aún queda algún que otro oasis que clama y grita. Aunque no somos nada, nada es lo que está escrito del día en que de sus tumbas, llegue la noche de luna llena, clamando justicia, desprovista de ansiedades políticas, se levanten todos los zombis bien vivos y te recuerden que solo fuiste un comerciante.


¡Annus horribilis! Un rey que era...Un yerno con glamour. Elecciones para pensar. Una izquierda que se rompe, una derecha que muere de éxito. Rubalcaba, al paredón. Pablo Iglesias, lo que tú deseas escuchar. Y mi queridísima Victoria Camps, pensando que igual, hay que trabajar menos y ganar menos. ¿Menos? Definitivamente el mundo está loco y a mí me están volviendo loco. Igual no me pido un año más de soledad, sino de aislamiento.
Algo no va bien en mi cabeza. ¿Por qué me extraño de todo lo que veo? Estudié historia y aprendí que si nos preciamos de algo los españoles, es de inventar poco o casi nada, más que el género literario de la picaresca y el esperpento. Sigo siendo un iluso y ustedes me perdonen.

Que seais felices hermanos, que hoy ya es la fiesta de Agosto. Viva todas las vírgenes y l@s que no lo son. Hasta la próxima entrada.

La nota de humor: La llamada de Gila a un teléfono erótico



 

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